Agosto 2008


Escribí vos29 Ago 2008 08:20 pm

Qué buen título para este cuento de la escritora Sol Valenzuela, que cursa quinto grado y tiene muchísima imaginación:

Hace mucho tiempo, un último día de clases, todos los chicos de quinto y sexto grado, en la escuela St. Martin in the fields estaban ansiosos porque toque la campana de fin de clases. Excepto tres chicos llamados Renzo, Gina y Pietro. Ellos no se querían ir porque no tenían nada que hacer durante el verano. De repente sonó la campana de fin de clases y todos salieron disparados hacia la puerta del colegio. Pero ellos se quedaron sentados y Renzo ( que era el mayor ) empezó a contar una historia: “Se decía” dijo él, “que el 8 de Agosto de 1997 un chico y su amigo fueron a un bosque que tenía un camino, para dar un paseo y nunca los volvieron a ver”.

En ese momento, Pietro ( que era el más aventurero ) saltó de alegría y dijo: “vamos a ese camino a ver si lo podemos terminar”. Gina ( que era la más chiquita y miedosa ) dijo temblorosa: “yo no creo que sea una buena idea”. Renzo ( el más habilidoso e inteligente) dijo con voz de viejo sabio: “las probabilidades de que lo logremos son una en un millón”. Pietro dijo: “pero intentémoslo”. “Igual” continuo Renzo “lo podemos intentar”. Entonces fueron a su casa, agarraron una gran mochila y metieron mucha comida y bebida. A la media hora estaban listos con esa mochila y otra cada uno con ropa, zapatillas y repelentes para todos los insectos que podía haber en el bosque. Fueron al baño, y salieron. Al fin de una semana en el bosque les quedaban pocas provisiones. De repente apareció un conejo y a Gina se le cayó la mochila del susto, y el conejo se la llevó. Gina corrió cuando vio que el conejo no venía solo, sino con diez conejos más.



Cuando corrió le tiró la mochila a Pietro y luego a Renzo. Entonces los conejos se llevaron todas las mochilas y los chicos se quedaron sin nada. Luego de una hora tenían mucho hambre y Renzo dijo que podían comer fruta de los árboles.

De repente vieron una luz. ¡Habían terminado el camino! Cuando salieron el alcalde les dio una medalla a cada uno, y se convirtieron en leyenda. Sus hijos e hijas también lo intentaron y lo lograron. Y ellos también se convirtieron en leyenda. Y fueron felices por siempre.

¡Felicitaciones, Sol! Y a seguir escribiendo.

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Eventos29 Ago 2008 03:06 pm

Esta semana tuve el placer de visitar dos colegios

Por un lado fui al Santa Hilda, con amplios edificios, jardín y dos campos de deportes propios, ubicado en la zona residencial de la localidad de Hurlingham. Es un colegio bilingüe (inglés) con nivel Inicial, EGB y Medio. La añosa arboleda que lo rodea, el impecable estado de sus instalaciones y la calidad del cuerpo docente, me dieron ganas de empezar a estudiar de nuevo.

vista aérea del cole.

vista aérea del cole.

Allí fui recibido por Carola Durlach, directora de primaria, quien me hizo sentir como en casa y facilitó mi encuentro con diversos grupos de chicos. Nos divertimos mucho, me llenaron de preguntas y tuve oportunidad de leer un montón de buenísimos finales que ellos hicieron de mis cuentos.

En un rato de descanso, pude conocer la biblioteca, notable por su espacio y por la cantidad de volúmenes que ofrece. Su responsable, un encanto, igual que el resto de las docentes que nos acompañaron.

Se va la segunda.
Al día siguiente estuve en el Instituto Tomás Devoto de Villa Urquiza, también con nivel inicial, EGB y Medio, pero focalizados en el idioma y la cultura italiana. Esta visita se diferenció de otras porque la hicimos en conjunto con Mónica Pironio, reconocida artista plástica e ilustradora de libros, con quien tuve el privilegio de trabajar en “Las espantosas historias de Morton Fosa”, mi libro de terror.

frente del colegio.

frente del colegio.

De la mano y la amabilidad de Graciela, la bibliotecaria del colegio desde hace 17 años (¡qué capa!), y la participación de varias docentes, compartimos con Mónica una rica presentación para todas las salas de tercero, sexto y séptimo, en las que mientras yo narraba, hacía algunos juegos de magia y bromas y contestaba preguntas, Mónica explicaba el paso de una ilustración al papel y mostraba los maravillosos originales que había trabajado para Morton, captando la atención y el interés de los chicos.

Una experiencia lindísima que pudimos disfrutar gracias a la coordinación, siempre profesional, de Cristina Gabás de Editorial Atlántida.

Después de estos dos días terminé cansado pero cargado de felicidad y buena onda que sólo los chicos y la gente apasionada pueden brindar.

¡Muchas gracias a todos!

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Eventos27 Ago 2008 08:49 pm

¡No te olvides! Si entrás en mi sitio (www.fernandodevedia.com) podés descargar fabulosos wallpapers para decorar tu compu.


Ilustrados por grandes artistas de nuestro país con los que he tenido el honor de trabajar. Una vez en mi sitio, clickeá en donde dice “descargas” y empezá a disfrutarlos.

¡No te los pierdas!

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Mis Libros25 Ago 2008 04:43 pm

Días atrás te conté que acababa de salir mi último libro “Cuentos del Viejito Arrugado”, y también te conté que Catriel Tallarico y Sil Benaghi le habían dado vida a sus dulces arrugas con unas hermosísimas ilustraciones. Hoy te quiero contar un poco más sobre ellos, para que los conozcas y sepas el proceso que lleva un dibujo hasta que termina impreso en el papel.

Catriel y Sil, además de marido y mujer con una beba por venir, no son sólo ilustradores, también son diseñadores egresados de la UBA. A los dos desde muy chicos les gustaba mucho dibujar, y mientras Catriel era fana de las historietas, a Sil se le daba por el collage.

Empezaron coloreando historietas para capos como Parés, Langer, Horacio Laila, Lito Fernández, Ariel Olivetti, Claudio Ramírez, Mauro Cascioli, entre otros. Hasta que se decidieron a desarrollar sus técnicas en sus propias ilustraciones, y lograron publicar en distintas editoriales, comenzando por la revista Billiken.

Desde entonces, complementan la ilustración con su trabajo como diseñadores, lo cual enriquece el resultado final porque, como dicen ellos, “el ojo que se adquiere cuando uno estudia una carrera como diseño te aporta mucho a la hora de tratar de lograr un buen trabajo desde lo estético y lo conceptual mas allá de que esa es una búsqueda que nunca termina”.

A veces trabajan juntos, y otras no. “En el caso del Viejito Arrugado sí trabajamos juntos- me explica Sil-. Nos complementamos, él hace el dibujo y yo le aplico el collage sobre el lápiz que me pasa. El proceso seria: leemos el guión, lo charlamos, hacemos un planteo general de la cantidad de ilustraciones que deben ir. Después Catriel hace un boceto de la escena que quiere ilustrar, luego la pule, se escanea y a partir de ese momento el proceso es digital. También se da el caso en que Catriel hace todo a mano como puede ser que yo haga un trabajo enteramente digital”.

Así fue que, bajo la dirección editorial de Silvia Portorrico, Catriel y Sil eligieron la técnica de collage para mi último libro:

Catriel comenzó los bocetos. Tratamos de imaginarnos dónde vivía el Viejito, cómo era la casa, su barrio, y una vez que esa etapa estaba terminada venía la parte del collage. Con una cámara digital, lentamente y con mucha paciencia, fuimos recolectando fotos por la ciudad de toda clase de elementos que nos rodean a diario; recorremos regularmente Buenos Aires sacando fotos, y así nos armamos nuestro banco de imágenes. El libro del Viejito Arrugado estuvo dos meses en nuestro “laboratorio””.

El resultado de tanto trabajo y dedicación, fueron unas imágenes que supieron captar la esencia tierna y solitaria de este querido personaje que, como ya te conté, dio la cara por primera vez en “Ring Raje”, uno de los cuentos de mi primer libro “El inventor de la calesita”, de la mano de mi gran amigo Poly Bernatene, en aquella ocasión.

Algo que sumamos por primera vez y nos divirtió mucho hacerlo, fue incluir la plastilina como soporte para diseñar ciertos personajes y elementos que aparecen en el libro”- agregan Catriel y Sil antes de despedirse-. También ocurrió una coincidencia muy graciosa: nuestro vecino tiene una planta gigante de castañas, y resulta que cuando comenzábamos con el libro (la etapa del collage) el árbol de castañas empezó a madurar sus frutos y se llenó el patio de una bolitas medio pinchudas que quedaron transformadas en árboles en el libro del Viejito Arrugado. Digitalmente les dimos mas color y quedaron realmente muy bonitas”.

Me parece que “bonita” es una palabra que queda chica para describir el talento que lograron plasmar en las páginas del libro y hacerle más linda la vida al “Viejito Arrugado”.

¡Gracias Catriel, gracias Sil! Hasta el próximo libro.

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Eventos24 Ago 2008 04:00 pm

Por Silvia Finder Gam

Entre el cielo y el suelo.

Tengo diariamente largos viajes en colectivo. Siempre trato (cuando hay lugar) de sentarme del lado de la ventanilla. Desde hace bastante tiempo, me fascina esa ciudad que no miramos, la que está arriba, al final de los edificios. En esa parte en la que el cemento besa el cielo.

Cuando miro a los hombres y mujeres caminando, observo que miran muy atentamente el suelo. Caminan muy rápido.

¿Tendremos los humanos de la ciudad la noción de cielo?

Volviendo a lo que no vemos: es maravilloso observar cómo, con qué belleza estética, con qué gusto refinado y bellísimas sorpresas nos encontramos cuando nuestros ojos se elevan ( como cuando accedemos a un buen libro). Los edificios más antiguos tienen finales insólitos: cúpulas imponentes, glorietas simples y llenas de plantas, figuras increíbles, llenas de belleza y que en sí mismas forman obras de arte. Arquitectura perfecta. Algunas con una simple línea recta nos marcan un final armónico. Sin embargo, algunos edificios más modernos y otros no tanto finalizan como si quien los hubiera construido, tuviera una gran bronca, como si le hubiese dado rabia el tener que finalizar su obra. Algunos, han agregado en las terrazas, ladrillos extras para formar otra habitación sin contemplar ni lo estético ni lo ético (porque eso no está permitido, generalmente).

Miro hacia arriba y sueño. Miro hacia arriba y pienso.

Nuestras ciudades son tan paradójicas como lo que le ha sucedido al ser humano con la lectura. Se ha dejado de mirar hacia arriba, (¿tendremos miedo al vuelo que nos facilita la literatura?) ¿sólo se lo permiten los niños? Ellos se pierden observando el vuelo de un pájaro, una nube que cambia de formas, las hojas de los árboles que se desprenden en otoño… Cuando se acercan al sector infanto-juvenil de alguna librería, revuelven, disfrutan, se pierden entre los olores, los colores, las formas y algunos sonidos que provienen de los libros.

Tengo la experiencia de cuatro años de trabajo en un lugar tan atípico como un paseo de compras. Allí cuento cuentos y luego los llevo a una librería y les muestro las posibilidades que tienen de leer. Muchos adultos desconocen que también los chicos tienen la posibilidad de quedarse en ese sector y mirar los libros.

Trato de formar lectores-electores, o sea que sepan elegir lo que les gusta. Y sigo viendo todavía que muchas personas aún no descubrieron que se puede mirar para arriba y que allí, hay otra ciudad (paradójicamente, el sector infantil de las librerías casi siempre está más elevado).

Con un vuelo de mariposa y estrellas de deseos los espero en el próximo viaje.
SFG

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Eventos23 Ago 2008 08:14 pm

A través de la Red de Blogs y Libros me enteré de una iniciativa para promover la venta de libros llevada a cabo por Carrefour en Portugal, que me llamó la atención por su creatividad. Que la disfrutes:

Una vez más queda demostrado que, con ganas y buenas ideas, los caminos para fomentar la lectura son inagotables.

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