“Simplemente tomo la energía que usaría para enojarme y escribo algún blues”.
Duke Ellington
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“Simplemente tomo la energía que usaría para enojarme y escribo algún blues”.
Duke Ellington
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Aldo Boetto, amigo y creador, entre otras tantas obras, de la exitosa serie de aventuras de la pequeña Aylén, estará firmando ejemplares en el stand de Editorial Atlántida este sábado 3 de mayo a las 16.30.
¡Recomendado!
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Para Poetas de cualquier edad
La Sociedad Argentina de Escritores (SADE) seccional Córdoba, Argentina, convoca a los poetas del mundo al Premio Pluma de Plata al mejor libro de poemas inéditos. Hay tiempo hasta el 30 de junio de 2008.
Sólo para mujeres
Concurso Interamericano de Cuentos, con el Auspicio y Declaración de Interés de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación Argentina, el Auspicio de la Organización de los Estados Americanos (O.E.A) y del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si tenés un cuento inédito, te esperan hasta el 30 de junio de 2008 para enviarlo y ganar.
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Hoy te quiero contar cómo fue que, después de escribir tantas historias con personajes tiernos y dulces, se me ocurrió crear a “Supersucio, el más asqueroso de los superhéroes”.
Y esto no significa que Supersucio no sea también tierno y muy dulce, de hecho lo es, pero su realidad cotidiana y su entorno, plagado de moscas, basura, malos olores y situaciones “políticamente incorrectas”, nada tienen que ver con los escenarios de Paco del Tomate, Lalo Lalupa, y mucho menos de las Hadas y las Princesas. Por eso siempre recomiendo que un adulto le de una mirada antes de comprar este libro y, por suerte, viendo la excelente respuesta que está teniendo desde su lanzamiento el último diciembre, me alegra ver que tanto adultos como chicos han sabido captar la ironía y el sutil mensaje ecológico que se encuentra destrás de sus historias.
Corría el año 1989, yo en esa época además de escribir, dibujaba y también hacía trabajos de diseño gráfico. La firma de golosinas Stani me llama para que adapte una licencia muy exitosa en los Estados Unidos, los “Garbage Pail Kids” y les de forma de álbum de figuritas. Se trataba de unos dibujos de chicos en situaciones cómico-asquerosas a los cuales tuve que ponerles nombre (eran más de 100), escribir unos cuantos textos, crear el logotipo y diseñar el álbum completo.
Quizás alguno de los que hoy lean esto recuerden esas figus, porque resultaron ser las más exitosas de la historia de la empresa, lo cual permitió sacar un nuevo álbum al año siguiente y una nueva serie después, llamada “Basuritas del Cuerpo”. A continuación te muestro una foto que encontré de la caja para exhibir en quioscos:
Esta experiencia me permitió entender la diversión que viven los chicos con los temas escatológicos. Por otra parte, a mí me gusta mucho el personaje con características de supuesto perdedor a ojos de la sociedad, y sentía que los superhéroes con los que yo había crecido eran demasiado perfectos. Así, ante la primera oportunidad que se presentó, gracias a la confianza de mi editora y las magníficas ilustraciones de Fernando Falcone, nació Supersucio.
Sin dudas, una historia que no huele nada bien.
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Nuevamente Marta, una docente jubilada con más de cuarenta años de escuela, nos deleita con sus anécdotas de aquellos tiempos. Sirva este espacio como pequeño homenaje a todas las maestras de nuestro país.
Hoy voy a hablarles de un día feliz.
Eran seis hermanitos que iban a mi escuela, y que tenían entre 12 y 7 años. Todos fueron mis alumnos. El papá era profesional y la mamá violinista. A través de los chicos yo sentía que se cuidaban entre ellos.
Ese año estaba conmigo en Primero Superior, Carlitos, robusto, de cachetes rosados y ojos renegridos, y muy serio. Todos en general eran impuntuales. ¿Con qué excusas? “Se rompió el despertador”. “Roberto amaneció con fiebre”. “A Lety se le rompió el zapato”. Pero a pesar de lo poco que estudiaban, como eran muy inteligentes, lograban adelantar.
Mi querido Carlitos luchaba con la escritura y yo no lograba verlo con una sonrisa feliz. Una mañana, entró más tarde que de costumbre, me saludó nervioso y se sentó. Cuando sonó la campana del recreo y todos salieron al patio, observé el guardapolvo de Carlitos, ¡que le llegaba hasta el suelo! Lo llamé disimuladamente y le pregunté “¿Qué te pasó?”. Entonces me contestó: “Señorita, era el último que quedaba en el perchero”.
Una gran carcajada cariñosa me brotó del pecho. Lo abracé con un abrazo de oso, mientras por primera vez, lo vi reírse conmigo y los dos, ese día, ¡fuimos muy felices!
¡Lindísimo, Marta! Y esperamos más de tus anécdotas.
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Cómo hacemos para que los chicos lean: guía práctica para padres. Octava entrega.
Por Silvia Finder Gam
Ver crecer.
Este es el momento de acompañar, mimar, escuchar, guarecer, indicar, guiar. Es el momento ideal para aprovechar a nuestros hijos y disfrutarlos. Es el momento, el instante, el tiempo. No debemos soltarles la mano sin haberles indicado un camino. Es la oportunidad de indicarles que es importante el pensamiento, la reflexión, las dudas y las certezas. Es el instante preciso para abrirles una puerta a la imaginación y a las ideas entregándoles recursos, abriendo orejas, prestando tiempo.
Un recurso cuasi imprescindible, sigue siendo el libro, al que llamo PORTAL. ¡Es la entrada a tantas cosas y situaciones!
¿Produce miedo su abordaje? Tal vez. Tal vez perdimos la práctica, tal vez NUNCA la tuvimos. Es importante enfrentar el desafío, por ellos y por nosotros. Sin miedo, con audacia, y DISFRUTANDO.
Si hay alguna situación conflictiva que ellos planteen, hay algún libro que la aborda. Sólo preguntemos, investiguemos, sintámonos los Sherlock Holmes de la literatura y abramos las puertas para ir a jugar.
También es válido equivocarse (caminar también implica la posibilidad de tropezar). Lo que no es válido es no intentarlo.
Este es el momento. Abramos LOS PORTALES y tirémonos a la pileta ahora que hay agua.
Saludos con alas y esperanza.
Silvia Finder Gam
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