Marzo 2008


Eventos31 Mar 2008 05:45 pm

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Y si ya nos conocemos, qué lindo volvernos a ver.

Es que, como ya te conté, hacia fines de abril comienza la Feria Internacional del Libro en La Rural, predio ferial de Buenos Aires, y si tenés pensado visitarla, recordá que el sábado 10 de mayo a las 18hs. voy a estar firmando ejemplares y charlando con mis amigos lectores en el stand de Editorial Atlántida.

Va a haber muchísimas sorpresas, regalos, magos, y la presencia en vivo de mis amigos Paco del Tomate y Morton Fosa.

¡No te lo pierdas! Te espero.

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Escribí vos31 Mar 2008 04:39 pm

Aquí estoy de nuevo, y para romper el silencio de los últimos días, que mejor que empezar con un poema.

César Yance, un escritor cordobés de 20 años, comenzó a escribir hace seis y desde entonces no se detuvo. Primero fueron poemas, luego cuentos, que van surgiendo como escalones de una escalera imaginaria con la cual César quiere alcanzar su sueño de escribir un libro para chicos y poder publicarlo. Por eso, entre otras cosas, se define a sí mismo como un “buscador de sueños”. Y esa búsqueda la ha plasmado en este poema que hoy comparto con vos. Seguro que otro sueño de César es que te guste.

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Hagamos un viaje
A lo más profundo,
Busquemos milagros,
Hasta el fin del mundo.

Cerremos los ojos
Abramos el alma
Y que lluevan luces
Hasta la mañana.

Los milagros existen,
Como el sol y la luna,
Sólo mira hacia el cielo o estira tus manos
Y ellos te alumbran.

Los milagros existen,
Y son como estrellas
Que bailan su danza
En el cielo y la tierra.

Si tú tienes miedo y no ves a nadie
No te sientas solo, ellos van viniendo.
Son como un ángel con sus alas blancas
Y te traen sueños llenos de esperanza.

César Yance

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Eventos26 Mar 2008 10:26 am

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Por unos pocos días voy a estar distraído con otras ocupaciones, así que quizás no me veas por aquí. Pero sabés que este espacio es tuyo, y podés seguir escribiendo, opinando, ayudándonos a pensar juntos.

¡Nos vemos!

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Eventos25 Mar 2008 06:26 pm

“Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas”.

Ernesto Sábato

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Mis Libros25 Mar 2008 06:19 pm

No me canso de decir que mi hija es para mí, fuente de inspiración constante de nuevas historias, además de mantenerme en contacto con el mundo de los chicos, sus diálogos, sus ocurrencias, sus juegos…

Como ejemplo te cuento que, hace unos años, cuando yo aún trabajaba en una empresa, me iba por la mañana a la oficina y Clara, que era muy chiquita, me arroja un beso volador desde la ventana. Durante todo el camino me quedé pensando en el recorrido de ese beso si no hubiese llegado a mi cara.

Así nació mi libro “La oficina de los besos perdidos”, la historia de un papá muy apurado que pierde el beso matinal de despedida de su hija y, cuando se da cuenta, se pasa el día tratando de encontrarlo.

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Como si fuera poco, unos veranos atrás, mientras estábamos en una playa, yo haciendo la plancha en el agua, mi hija jugando con una amiga en la orilla, oigo que dice “¡vamos a hacer remedio para sirenas!”, mientras juntaban montañitas de arena, algas y caracoles junto al mar.

Al poco tiempo publiqué mi libro “Remedio para Sirenas”, que trata de dos amigas que juntan montoncitos de arena, algas y caracoles para que se curen las sirenas heridas por el anzuelo de algún pescador.

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Cuando escribimos, creo que lo importante es abrir bien grandes los poros de nuestra sensibilidad, porque muchas veces las ideas están dando vueltas alrededor nuestro y, si no las atrapamos, pueden irse a revolotear a la cabeza de otro.

Y no, mi hija aún no me ha reclamado derechos de autor.

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Eventos24 Mar 2008 07:35 pm

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En el año 1995, Betty Hart y Todd Risley (este último fallecido recientemente), profesores especializados en desarrollo humano y psicología, realizaron una notable investigación que tomó forma en un libro llamado “Diferencias significativas en las experiencias diarias de los niños estadounidenses de corta edad” (“Meaningful differences in the everyday experiences of youn american children”), editado por Brookes.

En los sesenta, Hart y Risley pertenecían a ese grupo de psicólogos, investigadores y educadores que intentaban aportar sus conocimientos y experiencias sobre el desarrollo infantil para evitar los terribles efectos que la pobreza estaba teniendo en el crecimiento académico de muchos chicos.

Para ello, durante dos años y medio, observaron a 42 familias durante una hora cada mes para entender qué sucedía dentro de los hogares con chicos entre uno y dos años de edad, en proceso de aprender a hablar. De las 42 familias:

- 13 pertenecían a la clase alta.
- 10 a la clase media.
- 13 a la baja.
- 6 recibían subsidios sociales para sobrevivir.

Lo primero que notaron fue que los 42 chicos recibían la influencia directa de sus padres tanto en sus niveles de actividad, su vocabulario y los estilos de lenguaje e interactividad. Les llevó seis años, entre la investigación y el análisis de los datos, para ver los primeros resultados. Y los primeros en sorprenderse fueron ellos mismos, ya que al proyectar a lo largo de 4 años la cantidad de palabras que escucharon los chicos de cada uno de los grupos durante el período observado, concluyeron que:

- Los chicos de 4 años de las familias profesionales o de clase alta, habían oído 45 millones de palabras.
- Los que pertenecían a las familias obreras (media y baja), 26 millones de palabras.
- Aquellos atendidos por la beneficencia social: 13 millones de palabras oídas en cuatro años.

Es decir que, cuando tres chicos, uno de cada una de estas clases, lleguen al colegio el mismo día, uno de ellos habrá oído 32 millones de palabras menos.

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Con estos resultados, entre otros que seguiremos viendo en nuevos artículos, los investigadores se convencieron de la importancia de los tres primeros años de vida en un chico, época en la cual son especialmente maleables y dependientes de sus familias para casi todas sus experiencias. Al mismo tiempo destacaron el enorme esfuerzo que sería necesario para lograr igualar la magnitud de estas diferencias. Ante el riesgo que estas diferencias significan para el desarrollo de una nación, los autores creían que una política de estado que nivelara las oportunidades de motivación de los chicos desde el primer año de vida era más urgente que nunca antes.

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¿Qué pasaría si hiciéramos la misma investigación hoy en nuestro país? Después de leer estos resultados, ¿todavía cabe alguna duda de que la lectura es un factor fundamental de inclusión social?

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