Qué buen título para este cuento de la escritora Sol Valenzuela, que cursa quinto grado y tiene muchísima imaginación:
Hace mucho tiempo, un último día de clases, todos los chicos de quinto y sexto grado, en la escuela St. Martin in the fields estaban ansiosos porque toque la campana de fin de clases. Excepto tres chicos llamados Renzo, Gina y Pietro. Ellos no se querían ir porque no tenían nada que hacer durante el verano. De repente sonó la campana de fin de clases y todos salieron disparados hacia la puerta del colegio. Pero ellos se quedaron sentados y Renzo ( que era el mayor ) empezó a contar una historia: “Se decía” dijo él, “que el 8 de Agosto de 1997 un chico y su amigo fueron a un bosque que tenía un camino, para dar un paseo y nunca los volvieron a ver”.
En ese momento, Pietro ( que era el más aventurero ) saltó de alegría y dijo: “vamos a ese camino a ver si lo podemos terminar”. Gina ( que era la más chiquita y miedosa ) dijo temblorosa: “yo no creo que sea una buena idea”. Renzo ( el más habilidoso e inteligente) dijo con voz de viejo sabio: “las probabilidades de que lo logremos son una en un millón”. Pietro dijo: “pero intentémoslo”. “Igual” continuo Renzo “lo podemos intentar”. Entonces fueron a su casa, agarraron una gran mochila y metieron mucha comida y bebida. A la media hora estaban listos con esa mochila y otra cada uno con ropa, zapatillas y repelentes para todos los insectos que podía haber en el bosque. Fueron al baño, y salieron. Al fin de una semana en el bosque les quedaban pocas provisiones. De repente apareció un conejo y a Gina se le cayó la mochila del susto, y el conejo se la llevó. Gina corrió cuando vio que el conejo no venía solo, sino con diez conejos más.

Cuando corrió le tiró la mochila a Pietro y luego a Renzo. Entonces los conejos se llevaron todas las mochilas y los chicos se quedaron sin nada. Luego de una hora tenían mucho hambre y Renzo dijo que podían comer fruta de los árboles.
De repente vieron una luz. ¡Habían terminado el camino! Cuando salieron el alcalde les dio una medalla a cada uno, y se convirtieron en leyenda. Sus hijos e hijas también lo intentaron y lo lograron. Y ellos también se convirtieron en leyenda. Y fueron felices por siempre.
¡Felicitaciones, Sol! Y a seguir escribiendo.
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Sol,me encanto y me atrapo tu cuento,gracias por compartirlo y que ganas me dieron de invitarte,llenar la mochila y visitar el bosque,un beso y gracias Fernando por tu generosidad…un beso a todos.
¡Qué bueno Sol! Me encantó . ¿podemos ser parte de otro cuento tuyo? Lo espero.
Silvia Finder Gam ( la narradora.)
Sensacional Solcito…!!!!
Desconocía que teniamos una escritora en ciernes en la familia…
Felicitaciones,y a seguir imaginando historias tan maravillosas y atrapantes
Felicitaciones Sol!!!! Me encantó la historia. Que bien escrita!!! Buenísimo lo del repelente de insectos. Besos
Pero en tu cuento hay tanta luz como en tu nombre !! Es hermoso. Gracias, Sol !