Entrevista en la Revista Universo
Tapa Revista Universo | Edición del día 19 de Agosto de 2007 | Número 200
Fernando de Vedia. Con alma de niño
Uno de los autores de literatura infantil argentina más leídos de la actualidad, contó cómo decidió abandonar la comodidad de un trabajo seguro para respetar su esencia y cumplir su sueño.
Una famosa autora contemporánea, Sofía Prokoffieva, dijo alguna vez: “Todo ser humano tiene en su interior, en su alma, un sonido bajito, su nota, que es la singularidad de su ser, su esencia. Si el sonido de sus actos no coincide con esa nota, esa persona no puede ser feliz”. Más de veinte años como ejecutivo de grandes empresas le llevó a Fernando de Vedia encontrar la nota justa para su vida. Puede parecer mucho, pero a algunos no les alcanza una vida para darse cuenta. A los cuarenta y cinco años decidió renunciar a la comodidad de su empleo y las perspectivas de continuar creciendo profesionalmente en la compañía en donde se desempeñaba, para hacer caso a su verdadera vocación. “No es que no me gustara lo que hacía, al contrario, me sentía un privilegiado trabajando de aquello para lo que me había formado y había estudiado. Pero sentía que mi esencia pasaba por otro lado”.
Fue así que en determinado momento comenzó a escribir para chicos hasta llegar a convertirse en uno de los autores de literatura infantil argentina más leídos de la actualidad.
“Escribo desde siempre. Ya a los siete años dibujaba y guionaba mis propias historietas, escribía cuentos y obras de teatro que interpretábamos con mis amigos del barrio”, cuenta de Vedia con ese entusiasmo que distingue a los que llevan una pasión adentro. Con el nacimiento de sus sobrinos tuvo su primer acercamiento con el mundo de los cuentos infantiles, creando y narrándoles sus primeras obras, que años más tarde comenzarían a recorrer editoriales buscando forma de libro.
“Cuando nació mi hija Clara, que hoy tiene siete años, sentí una profunda necesidad de dar a conocer lo que hacía y, al mismo tiempo, de dejarle a mi hija un testimonio impreso de mis ideas”. Después de golpear muchas puertas, esta historia, como muchos de sus cuentos, tuvo un final feliz, y Editorial Atlántida aceptó correr con el riesgo de publicar a un autor inédito. Su primer libro se llamó El inventor de la calesita, y lo que en principio parecía que terminaría ahí como un sueño cumplido o un hobby, al agotar su primera edición en menos de seis meses fue en verdad el origen de una prolífica carrera que hoy lleva once libros publicados, más de setenta mil libros vendidos y varias reediciones.
“La respuesta de los chicos fue increíble, me animó a seguir escribiendo y reforzó la confianza de la editorial”. Así surgieron personajes entrañables como Paco del Tomate, un inventor de cosas inútiles, el profesor Lalo Lalupa, un arqueólogo que nunca descubre nada, Bambini, un mago al que un hechizo obliga a revelar todos sus trucos, y muchos más, abarcando con sus historias a chicos desde los 4 hasta los 12 años.
“De día me ponía el traje serio de director, y de noche dejaba volar la imaginación para dar paso a la sensibilidad del escritor. No fue fácil hacer convivir estas dos personalidades durante tantos años. Por eso llegó el momento en que sentí que se había cumplido un ciclo y que debía optar”.
El cambio de vida no pareció equivocado para él. En las últimas dos Ferias del Libro (la de adultos y la infantil), sus lectores se amontonaban para conseguir un ejemplar con su firma. “Pasé mucho tiempo sin dar la cara porque sentía que la vida corporativa y la del escritor no congeniaban. Además, sólo mis jefes conocían mi otra vocación. Por eso recién este año me animé a firmar y a charlar con mis amigos lectores”.
Fernando afirma que el cambio no fue fácil, que respondió a un largo proceso interior, y que a partir de su nueva actividad mucha gente ha compartido con él sus deseos de probar otra vida, pero en general la barrera es la falta de un proyecto alternativo para hacerlo.
En ese proceso, algo fundamental a la hora de tomar la decisión, además del apoyo de María, su mujer, fueron los mensajes que recibía en su sitio (www.fernandodevedia.com). “Comencé a recibir mails de chicos, padres y docentes, que me demostraban, con la ternura que me transmitían, que había un camino maravilloso por recorrer”.
A la hora de crear, de Vedia no simpatiza con los superhéroes. “En general prefiero personajes con los que los chicos puedan identificarse rápidamente, aquellos que tienen dificultades para lograr sus objetivos, pero que, finalmente, a fuerza de voluntad y esfuerzo, y no de superpoderes, obtienen lo que se proponen”. Acaba de lanzar un nuevo libro Cuentos de hadas y princesas, un tema que era una asignatura pendiente para él. “Siempre quise escribir algo relacionado con estos personajes, pero desde una perspectiva distinta a las narraciones que nos hacían de chicos, alejada de los modelos tradicionales de hadas y princesas. Espero haberlo logrado”.
Y como si fuera poco, tres libros más de su autoría esperan ver la luz antes de fin de año. “Estoy feliz por la posibilidad que tengo, pero de todas formas siempre siento que el mejor libro es el que aún no publiqué. En ese sentido, todos estos años mi contacto cotidiano con Silvia Portorrico, la Editora General, ha sido como un taller literario intensivo para mí, y el apoyo permanente de Jorge González, el director de la editorial libros, fundamental para que ganara confianza cada día”, confiesa Fernando.
Pero no sólo la escritura ocupa su tiempo; como autor asume como otra responsabilidad el involucrarse con la problemática actual de la lectura en nuestro país. Las pocas estadísticas existentes arrojan que casi un ochenta por ciento de nuestra población lee muy poco o casi nada. Dentro de ese universo los niños y adolescentes son los que más tentaciones parecen tener antes de que un libro llegue a sus manos.
“Cuando escribo”, dice de Vedia, “sé que compito con la televisión, con los videojuegos, con internet, con la computadora y el mp3. Por eso los autores tenemos la obligación de escribir historias que conmuevan como primer eslabón para volver a desarrollar una nación de lectores. Luego están los padres y los maestros con su rol indelegable, ambos a través del ejemplo. No sirve de nada decirle a los chicos que lean si no ven que sus papás o sus maestros también lo hacen y disfrutan haciéndolo.
El problema es que esta vida tan moderna que nos hemos hecho parece no dejar tiempo para las cosas importantes. Después de una jonada de trabajo no quedan ganas de nada, y los primeros que sufren son nuestros chicos. Pero hay algo más: creo que falta un acuerdo general entre los principales actores de nuestra sociedad para poner de moda a la lectura. Si alguien alguna vez le hizo creer a los adolescentes que tragar humo era cool, cómo no vamos a poder hacer lo mismo con la lectura, aunque signifique más esfuerzo que fumar”.
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Febrero 13th, 2008 at 6:50 pm
Señor Fernando: Recièn hoy estuve leyendo para mi sobrino-nieto LAUTARO un libro que comprè para èl con motivo de que cumpliera sus 5 añitos. Me lo recomendaron en la librerìa RAMOS de Quilmes. Entonces hoy estuvimos los dos conociendo a Pablo y a la princesita de su castillo, a Miguel y al Viejo Arrugado y a Paco del Tomate y por supuesto a travès de ellos a Usted. Quise saber màs y lo encontrè en esta pàgina. Sòlo deseo saludarlo y agradecerle por haber tomado la decisiòn de dejar “lo seguro” para apostar a darle mayor vuelo a ese “don” que recibiò de Dios y ponerlo a dispocisiòn de movilizar y enriquecer la mente de los chicos. Cariños de parte de la Tía Pupi.
Febrero 18th, 2008 at 3:02 pm
Querida Tía Pupi, ¡qué bueno que la gente de la librería Ramos, de Quilmes, nos ayudó a encontrarnos! El libro que le leíste a Lautaro (”El inventor de la calesita”) fue el primer libro que logré publicar, así que le tengo especial cariño. Me alegra muchísimo que les haya gustado. Gracias por tu mensaje y por tu empujón para el alma. Un beso grande para vos y para tu nietito, y seguí leyéndole mucho.
Hasta muy pronto.
Abril 16th, 2008 at 7:20 pm
hola soy franco te quiero decir que tus libros y tus paginas web.Gracias por hacer tantos libros.(como no tengo mail uso el de mi hermano) chau franco
Abril 16th, 2008 at 11:03 pm
¡Gracias por tu mensaje, Franco! Y espero que seas hincha de boca como tu hermano.
Hasta muy pronto.