Cómo hacemos para que los chicos lean: guía práctica para padres. Décima cuarta entrega.
Por Silvia Finder Gam
De los chicos se aprende.
El viernes último estuve en una escuela para narrar a los chicos del jardín, en el marco de una feria del libro organizada por “La regadera literaria”.
Mientras esperaba que se hiciera la hora de comenzar mi tarea, Sara, una de las coordinadoras de la feria, les propuso a los alumnos de 7º un desafío: que tomen un libro que nunca antes se hubieran atrevido a tomar, y que se den el tiempo de explorarlo en el breve tiempo que tenían.
La mayoría tomó libros de chistes, otro, sólo uno, un libro de historietas y varios novelas y teatro.
Antes de que el timbre señalara la finalización de la hora y la entrada de los más pequeñitos al ámbito de la exposición, hubo una devolución interesantísima.
Sara les preguntó a cada uno lo que había elegido y por qué lo había hecho. Uno de los chicos levantó la mano y contestó que había tomado el libro de chistes porque era entretenido y no le gustaba leer cosas largas. Otro, dijo que le parecía que en ese breve tiempo que tenían no iba a poder leer nada completo entonces prefirió la brevedad de lo humorístico antes que quedarse con las ganas de conocer el final.
Por supuesto Sara les comentó que también existen libros con cuentos breves, algunos de sólo un renglón. Algunos se asombraron, otros no tanto.
Yo acoté que si les atraía el humor, algunos autores como Pescetti tenían cuentos breves muy graciosos.
De pronto una alumna (y lo digo de esa forma porque contestó como si estuviera dando lección) quiso hacer un comentario sobre una novela que había tomado en sus manos en ese momento y se puso a leer parte de lo que estaba escrito (como para quedar bien con la profesora que acompañaba, dado que había estado hablando todo el tiempo durante la actividad y hasta ese momento no había tomado libro alguno.) Sara le preguntó por qué lo había elegido y no supo contestar, sólo atinó a decir que le gustó la tapa.
Otra chica que había tomado “Romeo y Julieta” dijo que había leído la primera escena, pero que no había entendido nada.
Entonces, a instancias de la coordinadora, expliqué que para entender un texto teatral lo primero que había que hacer era mirar las primeras páginas. Allí se especifica quiénes son los personajes, y su característica o su parentesco resulta más fácil entender.
Resultaba muy obvio quiénes eran lectores, porque cuando contaban lo poco que habían leído lo hacían con pasión.
Lo interesante fue que al no ser una actividad escolar, todos participaron con muchas ganas y se acercaban a preguntar qué libros podían leer.
Por eso, sigo insistiendo: acompañemos a nuestros hijos en su historia lectora sin abandonar la nuestra.
O sea : no dejemos de leer, y entre colorín y colorado, muchas historias habremos comenzado, o entre colorado y colorín la lectura no tendrá fin.
SFG
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Silvia,una vez mas cuanta razon tenes,recorde que la semana pasada,Lara una alumna,cuya mama me dijo que ella no lee en su casa,leia y siempre quiere leer ella,yo sutilmente le pregunte si le gustaba leer y enseguida me dijo que ..aca si porque me escuchan y en mi casa no,sin juzgar pero con amor y entusiasmo,la abrace…ACOMPAñAR en la lectura,seran muchas las razones por las que no pueden los padres pero hay que quebrar eso con muuuuucha dedicacion y amor,como lo haces vos Silvia en este espacio magico que con infinita generosidad nos brinda Fernando…gracias y hasta siempre..
Ese es el pasado, presente y futuro de la lectura en mi biblioteca del colegio.
Todos los que yo veo que leen andan leyendo tiras comicas, los libros de guinnes o revistas de autos. Yo sinceramente estos ultimos dias no me ha dado la “lecturitis aguditis” cuando me da con comerme los libros, si no por tocar el piano
Ahora que tengo un piano en casa dedico mucho tiempo a buscar en internet musica para que cantemos en familia o simplemente melodias o canciones que me gustan.
AHora mi hermana me sorprendio con un documento del diario y a mi una revista que encontre de viajes, que contiene mucha informacion de lo que estoy escribiendo y asi le doy mas toques veridicos a la historia.
Saludos!
Si María del Carmen. Es una ardua tarea la de acompañar. Aunque parece bastante más ardua la de lograr que los/las padres/madres acepten la importancia de su propia lectura. Es cierto que teniendo niñ@s pequeñ@s leemos cantidad de literatura infantil. Pero es necesario, para poder completar los espacios vacíos y sugerentes de los textos, tener nuestra propia
historia lectora que nos va a proveer de recursos y datos para lograr enriquecer ese SIMPLE cuento infantil. ¿ no es así, Tomás?
SFG
hola soy camila a la que le escribiste el mensaje que si me animaba a que vos publiques mi mensaje te respondo:si me animo.saludos camila te dejo mi metro flog http://www.metroflog.com/camila_barby1